TIPC

Perspectivas y experiencias en gestión de residuos en América Latina, una mirada desde transiciones sostenibles

Thinking & Analysis

los Hub de América Latina y el Caribe de Políticas de Innovación Transformativa retomó su serie de webinars con “Perspectivas y experiencias en la gestión de residuos en América Latina, una mirada desde las transiciones sostenibles” el 2 de junio. Este evento fue liderado por el miembro del Hub r Alianza EFI Team (Alliance for Inclusive Formal Economy) y sus invitados de Argentina: Lucas Becerra del Laboratorio de Innovación Abierta y Economía Circular LabI&EC, David Alejandro Mejía y Maria Laura Guanoluisa de la Red Nacional de Residuos Recolectores de Ecuador RENAREC. El seminario web abordó la gestión de residuos en América Latina, que es el tema central del experimento Alianza EFI, y discutió diferentes perspectivas sobre la construcción de un proceso más sostenible e inclusivo para el sistema.

Una de las características más importantes de los tres casos es su nueva visión de la innovación y el desarrollo tecnológico, y su capacidad para enfrentar desafíos ambientales y sociales. Schot & Steinmueller (2016) enfatizan la necesidad de la Innovación y el Desarrollo Tecnológico para enfrentar los desafíos sociales y ambientales de la actualidad, y no solo enfocarse en el crecimiento económico, la generación de conocimiento y la competitividad como lo han hecho anteriormente los marcos de política convencionales de Ciencia, Tecnología e Innovación. . Los tres experimentos centran el trabajo de los recicladores y recicladores, y buscan mecanismos de inclusión y atención que permitan cambiar el sistema sociotécnico de disposición de los residuos. La innovación y la tecnología juegan un papel importante en la realización de estos nuevos métodos de organización y estructuras de mercado, pero son parte integral de una solución que va más allá de los artefactos y la técnica.

La complejidad del problema

Los problemas sociales y ambientales son naturalmente complejos. El sistema de gestión de residuos está compuesto por múltiples fuentes de generación de residuos -incluyendo viviendas, industrias, empresas, espacios públicos y conjuntos residenciales- que ascienden a 4,4, 11 y 16,5 millones de toneladas de residuos al año en Ecuador, Colombia y Argentina, respectivamente. Más allá de los desafíos que plantea la generación de residuos a esta escala, fomentada por estilos de vida y consumos insostenibles, las relaciones sociales y de mercado que dominan el actual sistema de gestión de residuos añaden mayor complejidad al problema. Allí confluyen actores formales e informales que también son heterogéneos y con diferentes motivaciones, algunas de mercado, empleabilidad y generación de ingresos. Los componentes tecnológicos y regulatorios son esenciales en la mediación y operación de estas relaciones. Como explica Lucas Becerra, la Economía Circular (EC) surge como una alternativa para la gestión de residuos, pasando de un uso lineal de los recursos naturales para la producción y el consumo humano a una visión que apunta a regenerar el capital natural, optimizar los recursos disponibles y gestionar las externalidades asociadas. con economías de compartir. Sin embargo, los disertantes coincidieron en que este enfoque se limita a abordar el problema, en la figura 1, el análisis propuesto por LabI&EC.

Las limitaciones de la EC y las ventajas del enfoque de sistemas sociotécnicos

Entre los mayores desafíos de las transiciones sostenibles se encuentran los patrones de comportamiento cambiantes y las relaciones que median las prácticas de la vida cotidiana, así como el impacto a nivel sistémico. De aquí se derivan múltiples reflexiones. La construcción de nuevos esquemas de gestión de residuos implica nuevas relaciones entre los diversos actores, lo que puede involucrar nuevas tecnologías, mecanismos de valoración y mercado, así como marcos regulatorios. La primera pregunta que surge es, ¿cómo empieza el cambio? ¿Quién lidera este cambio? ¿Es suficiente el cambio regulatorio o de políticas para superar este complejo problema?

Las tres experiencias enfatizan el componente social como factor de cambio desde la base. El equipo de Alianza EFI destaca el componente de salud y dignidad de los recicladores de la calle como un elemento clave de cambio en su experimento de innovación transformadora, que espera identificar nuevas formas de relación entre la fuente y el reciclador. Por su parte, el LabI&EC de Argentina señala como punto de partida el reconocimiento y valoración de prácticas y significados de circularidad en experiencias asociativas de base. Estos pueden ser sistematizados y permiten el co-diseño de nuevas formas de organización, trabajo y gestión de residuos. Desde esta perspectiva, han surgido nuevos actores del mercado, así como oportunidades de I+D para materiales no comerciales y los ajustes regulatorios asociados. Finalmente, RENAREC, en la voz de María Laura, una recicladora de la calle, recoge la experiencia de la Red de Recicladores de Base como solución al modelo de gestión de residuos sólidos en el Ecuador, recolectando de todas las fuentes, transportando, clasificando e intermediando en la industria, así como se muestra en la figura 2.

Los tres estudios de caso también llaman la atención sobre la importancia de la política pública para facilitar estos cambios: el caso de estudio de Ecuador es el más avanzado con una nueva regulación inclusiva de gestión de residuos sólidos, que integra a los recicladores de base tanto en su creación como en su puesta en funcionamiento.

Dos de los tres oradores utilizaron un enfoque centrado en la investigación trabajando con las comunidades relevantes. RENAREC aplicó su experiencia de la práctica, y cómo puede lograr una transformación del sistema a partir de su trabajo con recicladores y recicladores. Esto es importante por dos razones: primero, contrasta con la visión más técnica y tecnológica de la CE. En segundo lugar, muestra cómo actores no vinculados a instituciones tradicionales de generación de conocimiento e innovación pueden ser protagonistas de procesos de transformación.

¿Qué tan transformadoras son estas experiencias?

Los estudios de caso presentan un desafío y demuestran cómo lograr cambios sistémicos en la gestión de residuos, aunque no reemplazan el sistema por uno radicalmente nuevo. Esto se define como “ajustarse y conformarse” en los procesos de transición. El principal factor de cambio de estas experiencias es la inclusión, que permite integrar, reconocer y legitimar la práctica del reciclador de base, reconfigurándolo como un actor con agencia en el sistema. A partir de ello, se desencadenan cambios en la percepción tanto de los recicladores y su oficio, como en los lugares de trabajo, hogares e industrias que validan y establecen relaciones con este actor. Esto impacta la remuneración, formalización, condiciones de seguridad y salud asociadas al ejercicio de las actividades de reciclaje. Entonces pueden aparecer nuevos roles en el mercado, intermediando con las empresas de recolección y procesamiento de residuos, los componentes formales del sistema dominante. También aparecen nuevos roles asociados a la valoración de nuevos productos y residuos clasificados. Estos cambios se reflejan y consolidan en nueva legislación y política pública. Quizás, es pertinente entender un poco más cuando la política “protege” y “alimenta” estas iniciativas y el proceso subyacente. Estos son dos procesos fundamentales de las transiciones sostenibles, que pueden explorarse en un seminario web futuro.

El video de este webinar se puede encontrar aquí.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *